Mi motivación


El deporte es sin duda un aspecto que todos los que somos aficionados consideramos, no solo un área de nuestras vidas en el cual nos recreamos y distraemos de las actividades cotidianas, sino que lo definimos como una parte fundamental y una pasión que nos mueve y nos hace emocionar cada vez que vemos a nuestro equipo marcar un gol, anotar una carrera, hacer un touchdown; o a nuestro jugador favorito ganar un Grand Slam, hacerse con una medalla olímpica, vivir la adrenalina viendo a nuestro piloto favorito ganar un GP en Fórmula o sencillamente disfrutar del deporte por su esencia, por lo que es sin importar el resultado, sin darle la total importancia al ganador sino el disfrutar y vivir el deporte como un estilo de vida. En fin, sentir esa emoción que hace que cada minuto haya valido todo el sacrificio.

 Para unos otros, como mi caso, la pasión es tal que nuestras vidas se dirigen y dedican al deporte, así no sea a nivel atlético enfocando toda nuestra vida a crear y mantener una carrera deportiva, pero si relacionada con otra carrera que nos apasiona, el periodismo deportivo, estando dentro del mundo del deporte de una manera en la que nos conectamos no solo con la disciplina, sino también con todos los fanáticos que nos ven, leen o escuchan y dando noticias, opiniones y análisis que se consideran importantes y relevantes.

Lamentablemente desde los inicios y aún en el día a día que vivimos actualmente, el deporte ha sido visto como un ámbito en su mayoría exclusivo para hombres, donde si bien hay disciplinas que poseen categorías femeninas, a nivel de reconocimientos e igualdad en el deporte sigue siendo un área un tanto machista, sobre todo cuando se refiere a cargos directivos, en entrenamiento de atletas o equipos e inclusive en el área del periodismo deportivo.

Los últimos años han sido de revelaciones, donde la lucha por la igualdad de género, no solo en el deporte sino en prácticamente todas las áreas de la vida cotidiana han salpicado y abierto cada vez más y más puertas a la participación y mérito de las mujeres, desde atletas, entrenadoras, miembros de equipos directivos, árbitros y, por supuesto, periodistas deportivos en todo el mundo. Esta lucha debe ser recalcada como una búsqueda de igualdad, no como un intento de enaltecer o hacer superiores a las mujeres frente a los hombres. Todos somos iguales y a nivel de oportunidades de trabajo deseamos que esto sea visto de la misma manera, si distinción entre hombre o mujer sino entre preparación, esfuerzo, talento y constancia en hacer bien el trabajo.

Desde que inicié mis estudios universitarios en la Universidad Monteávila yo sabía o tenía un 80% de claridad en que quería que mi futuro estuviese ligado de alguna manera al deporte, pues desde muy pequeña realicé actividades deportivas: 9 años en gimnasia artística, 2 años en volleyball, 1 año en fútbol sala, miles de intentos de surfear con mi papá que aún lo hace, clases de tenis que practico ocasionalmente y, como buena venezolana, un amor incondicional al béisbol inculcado por mis tíos, mi mamá y mi papá. Algo que destacar fue la eterna lucha en mi familia por hacerme ser de un equipo u otro, mi papá, tíos y abuelo de los Tiburones de la Guaira, por otro lado mi mamá de los Leones del Caracas. Amor de madre e hija se unen ahora no solo con ese lazo tan hermoso sino también por un amor a mis gloriosos Leones. Así que en resumidas cuentas, el deporte siempre ha estado en mí y en mi familia.

Luego hace ya casi 2 años, en la universidad tomé una decisión que para mí era muy importante. En ese momento parecía que era simplemente la sencilla elección de una materia que podemos seleccionar los estudiantes, las famosas electivas. Yo, un tanto nerviosa, decidí lanzarme a dar los primeros pasos en un mundo que siempre me ha encantado, donde desde pequeña participé activamente en diferentes deportes pero que ahora estaría del otro lado de la disciplina, tomé Periodismo Deportivo. Días después había estado tanteando el terreno y no conseguía a ninguna otra mujer que hubiese puesto esta materia como su primera opción, a las que le preguntaba la habían seleccionado de última opción y yo no entendía el por qué. Esto me preocupaba, pero no el quizás ser la única mujer en un salón que parecía iba a ser de solo hombres, sino porque no sabía por qué a ninguna otra chica le podría interesar el periodismo deportivo. Al ver la lista de alumnos que eligieron clase quedé pensativa, un poco aliviada eso sí, pero pensativa y esto fue porque noté que para mi sorpresa, estábamos 3, si tres, mujeres, el resto eran hombres.

Claro que sé que no todas las mujeres, ni todos los hombres por supuesto, se interesan por el periodismo deportivo o por el deporte en general, pero me sorprendí al solo ver 3 nombres femeninos en la lista, tan solo 3 contra unos 14 nombres masculinos. No es que sea una lucha o competencia de mujeres en el deporte contra hombres, pero si me ponía de cierta manera ansiosa abrir la puerta de un salón en donde hasta la manilla olía a hombre. 

Tan solo en la primera clase descubrí que ellos, absolutamente todos ellos, desde mis compañeros hombres hasta el profesor, estaban a gusto, contentos y emocionados por la presencia de mujeres en el salón de clase. Se destacó que en años anteriores había a veces una o ninguna mujer en la materia, así que ese año sería emocionante y esperanzador para la presencia femenina en el deporte.

Hablando de esto con compañeros de otros salones, años, gente externa a la universidad, noté que decían comentarios se repetían: "claro, están felices porque hay mujeres, no porque se interesen en el deporte", "bueno pero es que las mujeres si son lindas aportan al deporte, si no lo son entonces pa que", "es que las mujeres que trabajan en deporte son las que atraen público por el físico", comentarios, a mi parecer, bastante machistas que yo no entendía. Estábamos ahí en una clase que nosotras elegimos para hablar de lo que nos encanta, el deporte, no comprendía y hasta el sol de hoy no lo logro, por qué hay tanto rechazo a la presencia, ojos y voz femenina en el deporte.

Y como estos más comentarios. Recuerdo que llegó el  día en el que toqué este tema de las mujeres en el periodismo deportivo en el salón y, para mi calma, alegría y quizás hasta orgullo, todos coincidimos en que hacen falta mujeres en el área deportiva, desde periodistas hasta entrenadoras, fisioterapeutas, árbitros y demás. Ninguno de los hombres que estaba en ese salón nos consideró como un "estorbo" o, como muchos hombres y hasta mujeres que les he preguntado sobre la presencia femenina en el periodismo deportivo, un “adorno” para solo atraer público aunque no sepa absolutamente nada de lo que están diciendo.

Claro está, todos también coincidimos en que actualmente hay muchas mujeres en el deporte que no tienen suficientes conocimientos y que tienen presencia, renombre o fama por otras razones como belleza, contactos y demás, precisamente son estas son las que perjudican a las que queremos hacernos un espacio y nombre en el periodismo deportivo por y solo por nuestros conocimientos, aportes, pasión y amor al deporte. Pero creo firmemente que esto va a ir cambiando con el pasar del tiempo y con la mayor presencia de mujeres preparadas en el área deportiva, pues ya actualmente hay muchas que están cambiando la manera en la que se percibe la imagen femenina en el deporte y en el periodismo deportivo hoy en día.

Recientemente leí algo en la red social Twitter que me llamó mucho la atención, no recuerdo su autor pero parafraseando un poco recuerdo que planteaba que la igualdad de género llegaría el día en el que una mujer no sea noticia por obtener algún puesto de trabajo o cargo determinado que los hombres ya obtienen prácticamente a diario. Esto me dejó muy pensativa, creo que en ese sentido hay una parte cierta y otra que aún considero que es necesaria, efectivamente debe llegar el día en el que una mujer sea DT o coach principal de algún equipo, gerente general, árbitro o algún otro cargo y esto sea visto como algo natural y normal, pues son sus méritos, esfuerzos y trabajo los que hicieron que lograra obtener un puesto que se ganó y se merece.

Pero a su vez creo que en la actualidad estas noticias son importantes y es necesario destacarlas no porque para la mujer sea más importante el reconocimiento que para el hombre por un cargo, sino que en un mundo donde lo “normal” es que estos puestos lo tengan hombres, la mujer que logre llegar merece ser ejemplo para las miles de otras mujeres que también desean tener algún puesto o cargo en específico, que se vea que no es imposible, que las mujeres tenemos talento para ser en el área deportiva, y en cualquier otra, perfectamente capaces de llevar a un atleta o equipo a la victoria y a su vez todas nosotras necesitamos ver a mujeres que están logrando lo que en un futuro deseamos obtener, para saber que no es imposible, que con esfuerzo, dedicación y trabajo las cosas que podemos lograr son grandes e importantes.

Es muy importante destacar que actualmente muchas son las mujeres exitosas en docenas de áreas laborales, desde escritoras, científicas, actrices, directoras de teatro, cine, animadoras de televisión, política, abogadas hasta el área del Marketing Digital , como una de mis profesoras actuales Lenis Toro y muchas más áreas. ¿Por qué el periodismo deportivo no puede ser una más de estas?

Claro que hay grandes nombres en este rubro o ámbito de trabajo que son mujeres y son modelos a seguir para muchas de nosotras, Carolina Guillén es el perfecto ejemplo con su éxito a nivel internacional, Meche Celta no se queda atrás, Marie Ferro está dando mucho de qué hablar positivamente por su participación en el área futbolística, pero creo que hay mucho más talento que aún tiene varias puertas cerradas o encuentran trabas, “peros” o no se les da la oportunidad de hablar, expresar sus opiniones y ser más que solo una cara bonita en la pantalla por el simple hecho de ser mujer.

Hablando tanto de las noticias de mujeres con ciertos cargos y destacando el talento femenino en el ámbito deportivo, recientemente se presentaron dos noticias en el área a nivel mundial que están abriendo camino y dando pie a la posibilidad y la importancia de tener más presencia femenina en el deporte, los Miami Marlins contrataron a Kim Ng como la PRIMERA mujer gerente general de un equipo de la MLB, así como ella muchas mujeres amamos el béisbol y soñamos con participar activamente en la Gran Carpa, ya sea dentro de un equipo o a nivel periodístico. La otra noticia se dio en el mundo del fútbol, específicamente en la UEFA Champions League y es que Stéphanie Frappart se convirtió hace aproximadamente una semana en la PRIMERA mujer en arbitrar un partido en este torneo, muchos consideraban que no haría buen trabajo, que no tendría carácter para enfrentarse a jugadores y tomar decisiones importantes y esto fue todo lo contrario, demostró que las mujeres tenemos tanto talento, capacidades y aptitudes para tener este tipo de responsabilidades al igual que los hombres.

Así como ellas, muchas mujeres esperan formar parte activa de alguna organización, equipo, torneo, otras esperamos formar parte en alguna cadena de tv deportiva, periodismo escrito o alguna otra área relacionada con el periodismo deportivo a nivel profesional. Como estas dos mujeres demostraron, nada es imposible, se espera que día a día más puertas se abran y el talento femenino tenga la importancia, repercusión y oportunidades que se realmente merece, pues nosotras también disfrutamos, vivimos, amamos y sentimos pasión por el deporte.

Este es un artículo escrito para la Universidad Monteávila, materia de Marketing Digital por María José Sánchez.

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